Se especula sobre un posible error humano y una cadena de fallos previos al impacto.
El accidente ferroviario en Urda, Toledo, que se cobró la vida de 69 personas, ha generado un intenso debate sobre las causas del siniestro. Renfe se ha distanciado de la responsabilidad, argumentando que sus tareas se limitan al transporte y no al mantenimiento de la infraestructura. La compañía ha asegurado que las decisiones sobre el mantenimiento y gestión de la infraestructura ferroviaria corresponden a Adif.
Mientras tanto, las investigaciones apuntan a posibles fallos de seguridad previos al error humano que se ha mencionado como causa principal. La Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) están analizando la posibilidad de que una "cadena de averías" y deficiencias en los sistemas de seguridad hayan contribuido al siniestro.
También se ha destacado la importancia del sistema de seguridad LZB (Sistema de Bloqueo de Velocidad) que, según algunos informes, falló en el tramo donde ocurrió el accidente. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha reconocido la gravedad del suceso y ha anunciado nuevas medidas para prevenir accidentes similares.