La ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2026 fue un evento memorable en el que la Princesa Leonor y el Rey Felipe VI destacaron por sus intervenciones y elegantes atuendos.
La 46ª edición de los Premios Princesa de Asturias se celebró en el Teatro Campoamor de Oviedo, congregando a personalidades destacadas de la política, la cultura, la ciencia y el periodismo. Durante la ceremonia, la Princesa Leonor y el Rey Felipe VI llevaron a cabo intervenciones que marcaron el evento.
Princesa Leonor: El Homenaje a los Pescadores y la Pesca Artesanal
Leonor, en su calidad de Marinera de Honor, destacó el sacrificio de los pescadores y la importancia de preservar la pesca artesanal. En una visita a Llanes, Asturias, recordó la labor de generaciones de pescadores y el papel fundamental de las mujeres en la historia marinera de la localidad. "Durante siglos, los hombres salían a faenar y las mujeres recorrían todo el concejo y más allá, a menudo empapadas y agotadas con más de 20 kilos de pescado fresco para venderlo por los pueblos", afirmó Leonor.
Rey Felipe VI: Apelación a la Convivencia y la Defensa de la Democracia
El Rey Felipe VI aprovechó la ocasión para hacer un elogio de la concordia y subrayar la importancia de la democracia. En su discurso, el monarca destacó la Transición de la dictadura a la democracia y la Constitución de 1978, recordando que la democracia "no se agota en unas elecciones". Felipe VI pidió a los representantes públicos un compromiso "diario, cívico y exigente" para garantizar la convivencia y la búsqueda del bien común.
Elegantes atuendos
La Princesa Leonor, por su parte, se presentó en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias con un elegante vestido de Hannibal Laguna White, diseñado específicamente para invitadas y novias. El atuendo consistía en un diseño de largo midi, con manga corta, cuerpo ajustado y falda evasé, con pinzas y volumen. Para combinarlo, optó por un bolso tipo sobre en piel vuelta de color burdeos y salones destalonados de tacón bajo en negro, cubiertos de piedras brillantes.
El Rey Felipe VI, por su lado, optó por el traje sastre en las recepciones y en el concierto, aunque en la ceremonia de entrega se decantó por un estilo más formal, a tono con la solemnidad del evento.
El evento fue un tributo a la unión y la democracia, reflejando la importancia de estos valores en la sociedad moderna.