De todos es —o debería ser— sabido que el Senado deberá proponer en la próxima legislatura la renovación de cuatro miembros del Tribunal Constitucional que tienen su mandato caducado desde hace un año, incluido su presidente, Cándido Conde-Pumpido. Hasta ahora, era necesario el acuerdo entre PP y PSOE, al requerirse la mayoría de tres quintos para la renovación, pero si PP y Vox lograsen el 29-N esa mayoría cualificada de 160 senadores, el PSOE ya no estaría en condiciones de exigir el nombramiento de dos de esos cuatro magistrados —lo que mantendría una mayoría izquierdista de miembros del TC— ni podría prorrogar por bloqueo la actual mayoría de ese mismo signo que lidera el sin par Conde-Pumpido. De todos es —o debería ser— sabido que, para lograr tamaña mayoría en la Cámara Alta, PP y Vox podrían y deberían haberse presentado coaligados al Senado, cuyo plazo para hacerlo expiró el pasado 16 de octubre, día en el que, por el contrario, PSOE y Frente Amplio -precisamente para evitar esa mayoría cualificada de la derecha- inscribió su coalición para la Cámara Alta bajo la denominación "Senado de Progreso". Aun así, PP y Vox han llegado este lunes a un acuerdo de