El partido intenta calmar los ánimos tras la polémica generada por el presidente argentino.
El Partido Popular (PP) intenta hacer equilibrios tras la controvertida visita de Javier Milei, presidente electo de Argentina, a España. Milei generó una fuerte polémica con sus declaraciones y su presencia ha puesto en jaque la estrategia del PP en la campaña electoral.
El partido, consciente de la repercusión negativa que la visita ha tenido en su imagen, intenta distanciarse de las declaraciones de Milei, pero sin atacar directamente al presidente argentino. El PP busca mantener a sus votantes sin alienarlos, pero también evitar que la controversia de Milei se convierta en un arma para sus rivales políticos, especialmente el PSOE.
En este contexto, el PP argumenta que el gobierno español no tiene legitimidad para criticar las declaraciones de Milei, ya que en el pasado se han visto envueltos en escándalos de libertad de expresión. El partido intenta usar esta estrategia para desviar la atención de la polémica generada por Milei y centrarse en las políticas del gobierno actual.