La preocupación real por el sistema de espionaje y el abandono de Ceuta en una crisis humanitaria
El Rey ha mostrado su cercanía a Ceuta, invadida irregularmente, con un gesto simbólico que contrasta con la inacción del Gobierno. Don Felipe, indignado por la situación, ha expresado "gran preocupación" y "indignación". En tanto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no veía la hora de retratarse en su despacho para aparentar atención a los acontecimientos. Según las autoridades locales, tras la invasión de Marruecos, entre 8.000 y 11.000 personas aún se encuentran en Ceuta, presentando graves riesgos en materia de seguridad y logística. Mientras tanto, el presidente del Gobierno ha manifestado que no es el momento oportuno para visitar Ceuta, acaso por no importunar a los arrendatarios del sistema de espionaje Pegasus. Este gesto realista, más que una declaración política, parece ser un recordatorio de la verdadera prioridad: las personas y su seguridad, no las herramientas tecnológicas.