Un eclipse solar total sorprendió a España después de más de un siglo, y parece que la suerte estuvo de su lado.
Este miércoles, España vivió un momento histórico al presenciar un eclipse solar total que no se veía desde 1912. El fenómeno, que atravesó 13 comunidades autónomas del país, fue una carambola astronómica perfecta entre el Sol, la Luna y la Tierra. Javier Armentia, astrofísico y exdirector del Planetario de Pamplona, compartió sus impresiones desde Nerín (Navarra), donde se congregaron 5.000 personas para disfrutar del eclipse total como una fiesta de la astronomía. "Ha vuelto a hacer que la astronomía se haya convertido en una emoción desatada", afirmó Armentia.
El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ofreció un balance "muy positivo" del eclipse, destacando cómo la ciudadanía siguió el fenómeno con responsabilidad. Diana Morant, encabezada por el Departamento, mencionó que este acontecimiento ha situado a España en el centro de la astronomía mundial y demostró una vez más la importancia de la ciencia y su divulgación. Y aunque las nubes no obstaculizaron la visión en gran parte del país, parece que la suerte también jugó un papel crucial en este eclipse sin igual.