La medida, inspirada en el modelo alemán, podría acortar el plazo de ejecución a 24 meses, pero afectaría a los 40.000 viajeros diarios que utilizan la línea.
El Gobierno español está analizando la posibilidad de interrumpir el tráfico en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona durante un periodo de entre uno y dos años para llevar a cabo una renovación integral de la infraestructura. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha reconocido que esta opción se está valorando "por múltiples razones" y no solo por motivos de seguridad.
Según Puente, la medida, inspirada en el modelo aplicado en Alemania, podría reducir el plazo de ejecución de las obras de cinco años a menos de 24 meses o incluso 12 meses. Sin embargo, esta decisión generaría una "contestación" al suspender el servicio que utilizan cerca de 40.000 pasajeros al día. El ministro ha explicado que, en España, se ha optado tradicionalmente por mantener el servicio ferroviario mientras se realizan las obras, pero que se está estudiando la posibilidad de cambiar este modelo.
La línea de alta velocidad Madrid-Barcelona transporta a 14,4 millones de personas al año y su renovación está prevista para comenzar en 2027. El ministro ha justificado la posibilidad de paralizar el tráfico en la línea, argumentando que este modelo se aplica habitualmente en otros países europeos, como Alemania, donde se prioriza la rapidez en la ejecución de las obras, a pesar de que esto implica suspender temporalmente el servicio a los usuarios.