El presidente Sánchez se desplazó al lugar del siniestro y aseguró que se investigará a fondo el suceso.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazó al lugar del accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo) donde al menos 68 personas perdieron la vida. Sánchez, acompañado por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se reunió con los equipos de emergencia y expresó su pésame a las familias de las víctimas. "Hoy España está de luto, y expresamos nuestra solidaridad y empatía con los familiares de las víctimas y los heridos", declaró el presidente. Sánchez aseguró que se llegará "hasta el final" para esclarecer las causas del accidente y determinar si hubo negligencias o fallos en los sistemas de seguridad. "Si ha habido negligencias, se sabrá", afirmó.
El presidente del Gobierno también reconoció que "no es asumible para un país como España sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año", en referencia al accidente ocurrido en Adamuz (Córdoba) el pasado mes de enero. Sánchez prometió que se tomarán las medidas necesarias para reforzar la seguridad y recuperar la confianza en el sistema ferroviario. "Si tenemos que reforzar aún más la seguridad para reconstruir la confianza en el sistema, se hará", aseguró.