Grupos de manifestantes incendiaron el edificio histórico, declarado monumento, durante las protestas sociales en Francia.
El Ayuntamiento de Limoges, un edificio declarado monumento histórico y construido en el último cuarto del siglo XIX, quedó prácticamente destruido este sábado por un incendio provocado durante un ataque de manifestantes que participaban en la jornada de protestas sociales en Francia.
"No hay palabras para condenar lo que ha ocurrido, de tan abyecto que es", declaró el alcalde de esta ciudad del centro de Francia, Guillaume Guérin, en declaraciones a los medios esta noche.
Varios cientos de personas incendiaron el Ayuntamiento hacia las 17.00 horas y dejaron varios coches volcados delante del edificio. Los asaltantes fueron evacuados rápidamente, pero las llamas no pudieron ser extinguidas y se propagaron a las plantas superiores y alcanzaron la techumbre que terminó derrumbándose.
Las protestas, convocadas a través de las redes sociales, se producen en un contexto de aumento del coste de vida en Francia. Decenas de miles de personas se manifiestan en París y otras localidades del país vecino, con reivindicaciones relacionadas con la inflación, el precio de los carburantes y la pérdida de poder adquisitivo.
Además del incendio en el Ayuntamiento, se han registrado otros incidentes violentos en diferentes ciudades francesas, como la explosión de una granada policial que causó la pérdida de una mano a un joven manifestante en Saint-Étienne.