Un grupo de manifestantes incendiaron el Ayuntamiento de Limoges, un edificio declarado monumento histórico y construido en el siglo XIX, durante las protestas sociales que se desarrollan en Francia.
Un incendio provocado durante las protestas sociales que sacuden Francia ha destruido gran parte del Ayuntamiento de Limoges, un edificio declarado monumento histórico construido en el siglo XIX. El fuego, que se extendió rápidamente por una de las alas del edificio, alcanzó el tejado, cuyas vigas finalmente cedieron. Los bomberos lucharon contra las llamas durante horas, pero no pudieron evitar la destrucción del campanario, una construcción del siglo XVII.
El incendio se produjo durante una multitudinaria manifestación convocada para denunciar la mala situación de la educación pública, el elevado coste de la vida y la violencia policial en las últimas semanas. Según las autoridades, un grupo de individuos aprovechó el caos para atacar y incendiar el edificio. Los manifestantes fueron rápidamente evacuados, pero el fuego se propagó a las plantas superiores y alcanzó la techumbre que terminó derrumbándose.
El alcalde de Limoges, Guillaume Guérin, condenó enérgicamente los hechos y afirmó que "han destruido un edificio que los habitantes de Limoges aman, pero no han destruido el servicio público".
Las protestas, que se han extendido a todo el país, se han caracterizado por enfrentamientos entre grupos violentos y las fuerzas del orden, incendios, daños y asaltos en edificios públicos y comercios. El gobierno francés ha desplegado un importante dispositivo policial para intentar controlar la situación.