Los incendios forestales registrados recientemente en la región de Madrid generaron una respuesta sanitaria importante, con miles de intervenciones y algunos ingresos hospitalarios.
El Servicio Madrileño de Salud (Sermas) informó que atendió a cerca de 3.900 personas debido a los efectos del humo y las llamas. De estos casos, 21 pacientes requirieron ingreso hospitalario, aunque ninguno por causas graves. "La mayoría de atenciones se debieron a problemas respiratorios y de ansiedad", explicó la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute. A pesar del número significativo de atenciones, Matute destacó la coordinación del sistema sanitario madrileño: “ha permitido que no haya habido ningún incidente grave”. La calidad del aire en toda la región ha vuelto a niveles aceptables tras los incendios.