Las elecciones de Israel celebran su jornada con un alto índice de participación.
Israel celebra este martes sus primeras elecciones tras el 7-O, que llegan con el bloque de Benjamin Netanyahu y el de la oposición prácticamente igualados pero lejos de conseguir una mayoría suficiente para formar gobierno en un momento especialmente crítico para el país. Según ha anunciado Dean Livne, el director del comité electoral, la participación a las 14 horas era del 44,9 por ciento, la más alta desde 1973, en las elecciones celebradas tras la Guerra del Yom Kippur. En 2022, a esa hora había votado el 38,9 por ciento. Las urnas abrieron a las 7 de la mañana de este martes y está previsto que cierren a las 10 de la noche, pero según Livne los colegios electorales permanecerán abiertos si a esa hora hay gente aguardando para votar. "Prometemos que todo el mundo va a votar. Si alguien está en una fila esperando para introducir su voto, el colegio electoral continuará operando para que todo el mundo vote, no hay que preocuparse", ha señalado. Según los primeros datos, la participación también se ha elevado entre los militares, que están votando cuatro puntos por encima de los anteriores comicios. También se prevé un aumento de la participación tanto de los jóvenes como de las mujeres.