Las elecciones del martes en Israel no han dado la mayoría a ninguno de los dos grandes bloques y los partidos árabes serán clave.
Con más del 84 % escrutado, el del primer ministro, Benjamín Netanyahu, suma 54 escaños y el opositor de Gadi Eisenkot, 49, mientras que los partidos árabes, con unos 17, aspiran a ser decisivos en la formación del próximo gobierno. Estos son los escenarios que barajan varios analistas israelíes: Gobierno de unidad con Netanyahu al frente Un Ejecutivo que una al Likud con parte del bloque opositor es la opción que permitiría a Netanyahu mantenerse en el cargo. En su discurso de anoche, el primer ministro aseguró que "la mayoría sionista debe unirse". Según el analista Michael Hauser Tov, del diario Haaretz, Netanyahu afrontará presiones del presidente, Isaac Herzog, y sobre todo de actores internacionales, preocupados por un nuevo Gobierno.