La dimisión de Montse Mínguez por negocios inmobiliarios de su pareja y la estrategia del PSOE contra los "fondos buitre" generan un escenario complejo para las elecciones del 29N.
El PSOE se enfrenta a una situación complicada en vísperas de las elecciones del 29 de noviembre. La polémica generada por los negocios inmobiliarios de la pareja de la exportavoz Montse Mínguez, quien dimitió tras la presión mediática, amenaza la campaña electoral del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Mientras Sánchez se presenta como adalid en la batalla contra los "fondos buitre" que especulan con viviendas, la situación del PSOE se vuelve contra él.
La dimisión de Mínguez ha obligado a Sánchez a realizar cambios en la estructura del partido, nombrando a Rebeca Torró como nueva portavoz.
Además, la ausencia del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en el Comité Federal del PSOE, denota la tensión interna dentro del partido.
El panorama político se presenta fragmentado a la izquierda del PSOE, con la nueva coalición Frente Amplio y Podemos sin acuerdo para concurrir bajo una papeleta única en todo el territorio.
Las encuestas dibujan un horizonte poco favorable para el socialismo, lo que aumenta la presión sobre Sánchez para lograr una victoria en las elecciones del 29 de noviembre.