Un local convertido en símbolo de la división israelí genera protestas y confrontaciones.
El Café Basimtá, ubicado en el centro de Jerusalén cerca del mercado de Mahane Yehuda, se ha convertido en el epicentro de una controversia entre judíos ultraortodoxos y seculares. Su propietario, Yoel Ben David, decidió abrir el local los sábados, desafiando la tradición religiosa que prohíbe trabajar durante la jornada sabática. Ben David afirma que su objetivo no es lanzar un mensaje político, sino ofrecer una opción de ocio a la ciudad en un día donde la mayoría de los establecimientos permanecen cerrados. Sin embargo, esta decisión ha generado protestas por parte de facciones ultraortodoxas que gritan “shabbes” (sabbat) a los clientes del café. "No para ‘ser abanderado de nada’, ni lanzar un mensaje político, sino para añadir una opción de ocio a una ciudad que se vuelve “aburrida en sabbat”, cuenta frente a su local. [Fuente: El País - TEXTO COMPLETO] La guerra del ‘sabbat’ se libra en un café de Jerusalén