El presidente brasileño enfrenta una ajustada batalla electoral en la segunda vuelta contra el senador ultraderechista, con encuestas que los colocan en empate técnico.
Luiz Inácio Lula da Silva, a los 80 años, busca un cuarto mandato como presidente de Brasil. Enfrenta una dura batalla electoral contra Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en una segunda vuelta marcada por un empate técnico. Las encuestas reflejan la polarización del país, con ambos candidatos disputando 48 millones de votos de indecisos, en blanco y nulos. El debate televisivo final, celebrado el viernes, estuvo marcado por ataques personales y acusaciones de corrupción. Lula criticó a Flávio Bolsonaro por su falta de experiencia y por su supuesto apoyo a figuras controvertidas, como el expresidente Donald Trump. "Las bobadas que este joven habla...", dijo Lula sobre Flávio Bolsonaro, quien lo llamó "nueve dedos" en referencia a un accidente laboral que sufrió en su juventud. Bolsonaro, por su parte, se centró en la economía y en el supuesto aumento del costo de vida, utilizando ejemplos como el menor tamaño de los paquetes de chocolate y los rollos de papel higiénico para ilustrar su punto.