El presidente francés se suma a las críticas por la falta de anticipación de los disturbios y anuncia una investigación interna.
El presidente francés, Emmanuel Macron, reprochó este domingo a los servicios de inteligencia galos que no anticiparan las protestas multitudinarias y los numerosos disturbios del sábado.
"Espero respuestas claras y pido una transparencia total", aseguró durante un breve discurso televisado desde el Palacio del Elíseo. Lo ha pronunciado el día después de que Francia viviera la oleada de disturbios más graves desde el verano de 2023.
Macron se sumó a las críticas de que hubo un problema de anticipación "que no se puede repetir" y anunció "una investigación interna lo más rápida posible". "Mirando esas imágenes nos preguntamos cómo unos ciudadanos franceses pueden cometer tales actos contra otros franceses", afirmó Macron, quien atribuyó los graves episodios de violencia urbana a "grupúsculos de la ultraizquierda, a los que se sumaron numerosos delincuentes".
La jornada de manifestaciones en todo el país se saldó con más de 2.000 detenidos y 600 agentes heridos tras los enfrentamientos, ataques a edificios públicos y saqueos a comercios.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, solicitó a las fiscalías que solicitasen el encarcelamiento provisional para las personas arrestadas y presidió en la tarde de ayer una célula interministerial de crisis dedicada a las consecuencias de los desbordamientos de las protestas.
Las autoridades francesas están tratando de controlar la situación después de los disturbios y el Gobierno ha anunciado que tomará medidas para evitar que se repitan.