El Gobierno de España decreta emergencia nacional debido a los incendios forestales que azotan Madrid y Ávila, mientras el país pide ayuda a la UE.
Madrid está en llamas literalmente. Después de una semana de fuegos salvajes, el Gobierno español ha declarado la emergencia nacional en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila debido al agravamiento de los incendios forestales. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, solicitó esta medida, que implica la asunción del Ejecutivo central de la dirección de todas las operaciones de extinción. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha sido el encargado de decretar la situación de emergencia, una decisión que responde a la evolución de los fuegos originados en los municipios madrileños de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, así como en Burgohondo, en Castilla y León. A pesar de las labores nocturnas efectivas, los incendios siguen sin estar perimetrados ni controlados.
El calor extremo y las fuertes rachas de viento son los grandes enemigos en esta batalla contra el fuego. Según fuentes oficiales, estas condiciones meteorológicas podrían complicar aún más las tareas de extinción durante el día de hoy y el fin de semana. Pero no todo es malo: España ha pedido ayuda a la UE para reforzar las tareas de extinción. Grecia ya ha ofrecido dos aviones anfibios Canadair CL-415, que se sumarán a los esfuerzos por controlar los fuegos. Mientras tanto, el Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Emergencias (CECOD) se reúne en el complejo de la Moncloa bajo la presidencia de Pedro Sánchez para analizar la evolución de los incendios. Aunque las llamas amenazan, el país sigue uniendo fuerzas contra este desastre natural.