El gobierno italiano aprobó un decreto que incluye el envío de 500 soldados a la ciudad y la detención preventiva de menores de 14 años involucrados en actos violentos.
El gobierno italiano, liderado por Giorgia Meloni, ha respondido a los disturbios y saqueos que azotaron Milán el pasado fin de semana con un decreto que incluye el despliegue de 500 soldados adicionales en la ciudad y la introducción de la detención preventiva para menores de 14 años.
Las protestas, que comenzaron como una manifestación por la educación, degeneraron en violencia colectiva, incendios y saqueos. El gobierno ha calificado los incidentes como “inaceptables” y ha asegurado que se tomarán medidas para frenar la espiral de violencia.
Además del envío de militares, se ha establecido un nuevo delito de “participación violenta en una manifestación” con penas que pueden llegar a cinco años de prisión y multas de hasta 20.000 euros. El decreto también contempla la posibilidad de que los menores de 18 años sean detenidos en comisarías durante 12 horas, si existen pruebas de que representan un peligro.
A pesar de la gravedad de los disturbios, el presidente de la República, Sergio Mattarella, ha frenado el plan del gobierno de otorgar poderes de policía al Ejército desplegado en Milán.