Los sondeos a pie de urna dan a Netanyahu la victoria en Israel, pero la oposición suma más escaños sin alcanzar la mayoría.
Los primeros sondeos a pie de urna de las elecciones generales de Israel apuntan a un escenario sin un vencedor claro, con el Likud del primer ministro, Benjamín Netanyahu, como primera fuerza política, pero con el bloque opositor liderado por Gadi Eisenkot por delante del oficialismo en número de escaños, según las proyecciones difundidas este martes por el canal israelí Channel 12 tras el cierre de los colegios electorales. De acuerdo con el sondeo, el Likud obtendría 24 de los 120 escaños de la Knéset, frente a los 22 de Yashar!, el partido de Eisenkot. Sin embargo, el conjunto de formaciones opositoras de mayoría judía alcanzaría los 52 diputados, dos más que los 50 proyectados para el bloque que respalda a Netanyahu. Ninguno de los dos conseguiría, por tanto, la mayoría absoluta de 61 escaños.
El reparto de escaños de la radiotelevisión pública Kan 11 sitúa al Likud de Netanyahu con 25 diputados, cuatro más que las encuestas previas. El bloque opositor encabezado por Eisenkot obtendría más escaños que la actual coalición de Bibi, aunque no alcanzaría el umbral de 61 asientos que marca la mayoría absoluta en la Knéset, por lo que necesitaría contar con el respaldo parlamentario de los partidos árabes para formar gobierno y acabar con la era de Netanyahu.
Las dos principales fuerzas políticas árabes de Israel, la Lista Árabe Unida (Raam) y la Lista Conjunta, han logrado un resultado histórico en las elecciones de este martes, al prácticamente duplicar su representación parlamentaria respecto a 2022, según las primeras proyecciones. Su avance podría resultar decisivo para la formación del próximo Gobierno, tal como apuntaban los sondeos que situaban a los partidos árabes como árbitros del pulso entre Netanyahu y Eisenkot. Raam, que lidera Mansur Abbas, y la Lista Conjunta de Ayman Odeh ganarían siete y once escaños respectivamente, según la media de proyecciones de los principales canales israelíes. Se trata aproximadamente de al menos 18 escaños frente a la decena, combinada, que ostentaban ambos partidos hasta ahora.
Los partidos árabes se han visto beneficiados por la movilización sin precedentes en su electorado y se perfilan como esenciales para que
En las elecciones más reñidas de la historia, los primeros sondeos otorgan una ligera ventaja al bloque opositor que lidera Eisenkot, dando así la llave de un nuevo Gobierno a los grupos políticos árabes. En las elecciones celebradas tras la masacre del 7 de octubre de 2023, el número de personas que ha votado hasta las 14.00 horas alcanza el 45%, el mayor registro desde 1973, según ha hecho público el comité electoral central.
Netanyahu denuncia que le quieren “robar las elecciones” entre una participación récord Oriente Medio. En el contexto de una participación récord, el primer ministro israelí, Beniamin Netanyahu, ha declarado este mediodía que algunos “quieren robar” las elecciones, en relación a un incidente registrado en Beersheba, ciudad en la que habrían aparecido sobre con papeletas de la Lista Árabe Unida con dinero dentro. Las afirmaciones de Netanyahu son indicativas del estado de ánimo del político en una jornada histórica que ha empezado a las 7 de la mañana en Israel y Cisjordania y terminará a las 10 de la noche.
Se espera que el recuento sea largo y ajustado. Consideradas unas elecciones clave, en las primeras horas la participación ya es la más alta desde 1973, primer año del que se dispone de registros, según ha hecho público el comité electoral central, tras haber votado el 45% del electorado a las 14 horas. Las últimas encuestas dan la victoria a Yashar, el partido del exjefe del Ejército Gadi Eisenkot, con 23 escaños. El militar, de origen marroquí, podría vencer por la mínima.