El presidente Daniel Ortega anunció la eliminación del proceso electoral, una decisión que especialistas califican como "una expresión del descaro con el que están manejando desde hace rato el poder".
La exguerrillera Mónica Baltodano, quien en su juventud luchó contra la dictadura somocista, expresó su asombro ante la declaración de Ortega. “Las elecciones que han organizado son procesos dudosos, por no decir claramente fraudulentos, desde hace décadas”, señaló la excomandante guerrillera exiliada en Costa Rica. La medida fue tomada el mismo día del aniversario de la Revolución Sandinista, lo que añade una capa de ironía al hecho. El anuncio se percibe como el golpe final a las instituciones democráticas en Nicaragua, marcando un nuevo capítulo en la deriva autocrática del país. Especialistas señalan que esta decisión consolida el poder familiar en Nicaragua, abriendo paso a una nueva dinastía. La eliminación de procesos electorales marca un peligroso precedente para la región y pone en tela de juicio el futuro democrático del país centroamericano.