La coalición y los morados se lanzan reproches por no haber logrado una papeleta única a la izquierda del PSOE.
Tanto la coalición como los morados se han lanzado reproches mutuos por no haber logrado un pacto que aglutinase en una papeleta única a los partidos a la izquierda del PSOE. El Frente Amplio ha presentado este sábado el proyecto, que aglutina a un total de 15 partidos estatales y regionales, en el que trataron, hasta el último minuto del plazo permitido, de integrar a Podemos. Paralelamente, los morados han celebrado un Consejo Ciudadano Estatal en el que tanto su candidata, Irene Montero, como su secretaria general, Ione Belarra, han culpabilizado a la coalición de no haber logrado «lo que la gente nos pedía», una papeleta única a la izquierda del PSOE. La cabeza de la alianza progresista, Ada Colau, también se ha dirigido a los que han acabado por convertirse en su enemigo más directo en las próximas elecciones, dejando definitivamente en el pasado la cercanía que hace años les unía. «Si alguien no se quiere sentar a la mesa a negociar, no se le puede obligar», ha asegurado la exalcaldesa de Barcelona.
El fracaso del pacto entre Podemos y Frente Amplio genera inquietud en la izquierda, ya que se teme que la división pueda beneficiar al bloque conservador en las elecciones del 29 de noviembre.
En este contexto, Podemos reivindica el tándem Montero-Rufián tras el fiasco de la negociación con Frente Amplio, argumentando que son los únicos que pueden "plantarle cara de verdad a la derecha". Mientras tanto, Frente Amplio trata de pasar página de la ruptura con Podemos entre disculpas y llamadas al optimismo, buscando unir a la gente para frenar la involución democrática del país.