La izquierda se divide tras el fracaso de las negociaciones para una candidatura conjunta.
Tras semanas de rumores y negociaciones, finalmente Podemos y el Frente Amplio —marca que aglutina a Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y Comunes— concurrirán por separado a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
Este fracaso confirma una nueva división en la izquierda española, que acudirá dividida a las urnas en casi toda España. Solo habrá unidad en la Comunidad Valenciana y Canarias, bajo la marca Compromís-Front Valencià y Unidad por Canarias, respectivamente.
En Madrid, donde Mónica García, la ministra de Sanidad, ha anunciado que no concurrirá en la lista de Frente Amplio, Emilio Delgado, portavoz adjunto de Más Madrid en la Asamblea, será el cabeza de lista. Tesh Sidi ocupará el número dos de la candidatura.
En Cataluña, los morados irán en la lista de Esquerra Republicana, encabezada por Gabriel Rufián, separados de los Comuns, con Ada Colau al frente como candidata a la presidencia.
Podemos, por su parte, desafía al Frente Amplio y presentará candidaturas en 47 de las 52 circunscripciones.
A pesar de haber llamado a pasar página, ambos partidos siguen reprochándose mutuamente el malogro de la unidad. Podemos acusa a Frente Amplio de ser dócil con el PSOE, mientras que la coalición se jacta de sus "medidas valientes" en el Gobierno.