El acuerdo histórico busca evitar la mayoría absoluta del PP y aglutinar el voto progresista en la Cámara Alta.
El PSOE y las fuerzas que conforman el Frente Amplio han alcanzado un acuerdo histórico para concurrir en bloque al Senado en las elecciones del 29 de noviembre. La candidatura, bautizada como "Senado de Progreso", agrupa al PSOE, IU, Sumar, Compromís, Más Madrid, Chunta Aragonesista y Batzarre, junto a alianzas en Baleares y La Gomera.
Este pacto, impulsado por la plataforma Senadoras y Senadores por la Democracia, busca frenar la posibilidad de una mayoría absoluta del PP en la Cámara Alta. El objetivo es aglutinar el voto progresista y crear una alternativa sólida al bloque de derecha.
Las negociaciones, que se prolongaron hasta el último minuto, han sido claves para evitar la división del voto de la izquierda y fortalecer su posición en el Senado.
El acuerdo ha sido recibido con entusiasmo por sectores de la izquierda, que ven en este pacto una oportunidad para impulsar políticas progresistas y defender los derechos de los ciudadanos.
Sin embargo, la formación morada Podemos ha criticado la falta de acuerdos electorales con el partido a nivel autonómico, acusando al PSOE de priorizar el pacto con el Frente Amplio por encima de la unidad de la izquierda.