El ex presidente catalán Carles Puigdemont asiste al recital de 50 aniversario de María del Mar Bonet, mientras la nostalgia catalana se revive en la emblemática sala Olympia de París.
El ex presidente catalán y líder independentista, Carles Puigdemont, se convirtió en el centro de atención en el recital de 50 aniversario de María del Mar Bonet en el Olympia de París. Acompañado de la ex presidenta del Parlament Laura Borrás y de Jordi Cuixart, ex presidente de Òmnium Cultural, Puigdemont ocupó un lugar de honor en la sala, generando gran expectativa entre el público. Aunque el político catalán decidió no hacer declaraciones a la prensa antes del comienzo del espectáculo, su aparición fue un recordatorio de los tiempos en los que la música de Bonet ayudó a mantener viva la identidad catalana, a pesar de la represión del régimen franquista.
Maria del Mar Bonet, a sus 79 años, emocionó a la audiencia con su voz mediterránea y su repertorio icónico, incluyendo temas como "Nina, Ninona", que dedicó a "la hija que no tuve, pero que soñé". El recital, patrocinado por la Generalitat de Catalunya y el Institut Ramon Llull, fue también una muestra de longevidad artística de la cantante. El actor Sergi López y el cantautor Borja Penalba, colaborador de Bonet desde hace tres años, subieron al escenario para leer textos y cantar, rindiendo homenaje a la legendaria artista.
La presencia de Puigdemont en el evento no escapó a la ironía, ya que su asistencia a un recital musical resultó ser un contrapunto a su reciente aparición en una rueda de prensa en Waterloo (Bélgica), donde valoró el levantamiento de la orden de búsqueda y captura en su contra. Este recital en el Olympia no solo fue un homenaje a la música de Bonet, sino también un momento de reivindicación cultural y política en el corazón de París.