Tras el trágico accidente ferroviario ocurrido el pasado miércoles en Urda (Toledo), donde fallecieron 69 personas, la comunidad se ha volcado en la misa funeral celebrada en la parroquia de San Juan Bautista. El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, presidió la ceremonia, en la que el Cristo de Urda, sale excepcionalmente de su basílica para despedir a las víctimas. Miles de vecinos, con caras compungidas, asistieron al funeral para expresar su dolor y ofrecer consuelo a las familias de los fallecidos. La compositora Marisa Manchado, premio Nacional de Música en 2024, se encuentra entre las víctimas.
El accidente ha conmocionado al país y las autoridades buscan respuestas sobre las causas del siniestro. Mientras, el ministro de Transportes, Óscar Puente, enfrenta críticas por su gestión y la posible responsabilidad del error humano en el incidente. Se están realizando investigaciones para determinar si hubo fallos en los sistemas de seguridad previos a la colisión entre los dos trenes.