El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha intensificado su campaña electoral, apelando a la movilización del electorado progresista para evitar una "involución de derechos" si el PP y Vox llegan al poder.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha intensificado su campaña electoral, apelando a la movilización del electorado progresista para evitar una "involución de derechos" si el PP y Vox llegan al poder. Durante un acto político en Granada, Sánchez contrapuso las conquistas sociales de su gobierno con los recortes presupuestarios y de derechos que pronostica bajo un eventual gobierno liderado por Alberto Núñez Feijóo.
El líder del PSOE ha puesto en el centro de su discurso la necesidad de superar a Feijóo en votos para evitar que el bloque de la derecha se convierta en la fuerza dominante en el país. Aunque los sondeos apuntan a una victoria inapelable del bloque de la derecha, Sánchez busca movilizar a su base y a la izquierda en general para arrebatar al PP la condición de primera fuerza política.
En paralelo, Vox ha sido objeto de ataques por parte de grupos radicales de extrema izquierda en varios actos del partido. En Menorca, manifestantes intentaron reventar el mitin de Santiago Abascal y atacaron la furgoneta en la que viajaba el líder de Vox. Estos incidentes, junto con otros ataques a actos de Vox en La Coruña, han generado controversia y han sido condenados por diversos sectores políticos.
Mientras tanto, Abascal ha pedido una "gran mayoría" para Vox en las elecciones del 29 de noviembre, asegurando que su objetivo es llegar directamente a la presidencia del Gobierno y no conformarse con la vicepresidencia de un Ejecutivo liderado por Feijóo.