El presidente del Gobierno se desplaza hasta Urda (Toledo) tras el accidente ferroviario que ha dejado al menos 68 fallecidos y asegura que se investigará con contundencia.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, se ha desplazado hasta Urda (Toledo) para respaldar la labor de los equipos de emergencia tras el accidente ferroviario que ha segado la vida de al menos 68 personas. El presidente ha decretado tres días de luto oficial y ha subrayado que "España abraza a sus víctimas y está con sus familiares". Sánchez ha asegurado que "no es asumible para un país como España sufrir dos accidentes en la alta velocidad en un mismo año" y que se investigará con contundencia para esclarecer lo sucedido.
El presidente ha indicado que si ha habido negligencias se sabrá y si ha habido fallos en el sistema de seguridad se responderá con total contundencia. Sánchez ha evitado adelantar las causas del accidente y ha señalado que corresponde a la comisión independiente de investigación de accidentes ferroviarios esclarecer lo ocurrido, después de que el ministro Óscar Puente haya señalado a "una persona" del centro de control de la estación de Atocha como la responsable.
Los agentes de la Policía Judicial de Madrid tomaron declaración al trabajador del Centro de Regulación y Control (CRC) de Madrid-Puerta de Atocha, dependiente de Adif, desde donde se dirigió la circulación cuando dejó de funcionar el sistema automático de seguridad. Los investigadores centran sus primeras pesquisas en las órdenes que permitieron al convoy continuar pese a tener la vía ocupada.