Las autoridades españolas se preparan para posibles altercados tras la ola de violencia registrada en Barcelona el pasado fin de semana.
En España, el temor a disturbios y saqueos por parte del grupo conocido como Blocus se ha extendido a varias ciudades. Tras las violentas protestas en Barcelona el pasado fin de semana, donde hubo 128 detenidos, 15 agentes heridos y más de 20 comercios vandalizados, las autoridades han reforzado la seguridad en varias zonas del país. En Málaga, los empresarios han optado por mantener una alerta y reforzar las medidas de seguridad ante las convocatorias que se han difundido a través de redes sociales, Algunos comerciantes de la ciudad han optado por adelantar el cierre de sus establecimientos para evitar posibles incidentes. En Zaragoza, la policía ha desplegado un amplio dispositivo para evitar la movilización anunciada por Blocus en la calle de Alfonso I, aunque finalmente no se registraron incidentes. En Madrid, el centro comercial estará blindado ante posibles altercados, a pesar de que los organizadores de los disturbios habían decidido desconvocar las algaradas en la capital. En Fuengirola, la policía ha estado presente en el centro comercial Miramar, el centro y el paseo marítimo, pero la jornada se desarrolló con normalidad. A nivel nacional, se han detenido a al menos 10 personas en diferentes comunidades autónomas por su presunta participación en los disturbios. En Barcelona, los Mossos d'Esquadra han identificado a 1.000 personas durante un dispositivo de máxima seguridad implementado para evitar posibles altercados.