Las autoridades chinas han activado una respuesta de emergencia de nivel III tras el sismo que también dejó 65 heridos y miles de evacuados.
Un terremoto de magnitud 7 ha sacudido el Tíbet, región autónoma de China, dejando al menos 16 muertos y 65 heridos. El epicentro se registró a 183 kilómetros al este-noreste de la ciudad de Nagqu, a una profundidad de 18 kilómetros. El temblor, ocurrido a las 22.33 hora local (16.33 GMT), provocó el derrumbe de más de 300 viviendas, según informaron medios oficiales. La agencia estatal Xinhua citó a responsables del Gobierno local que indicaron que 11 de los heridos se encuentran en estado grave. La Administración Sismológica de China activó una respuesta de emergencia de nivel III, el tercer nivel en una escala que va del I al IV, enviando un equipo encabezado por su director, Wang Kun. Además, los ministerios de Finanzas y de Gestión de Emergencias asignaron 50 millones de yuanes (unos 7,4 millones de dólares) para financiar las labores de rescate, la evacuación y el alojamiento de los damnificados. Las labores de rescate continúan en la zona, donde se desplegaron efectivos de la Policía y bomberos para asistir a las personas desplazadas por el seísmo y proporcionarles alojamiento. El presidente chino, Xi Jinping, ordenó concentrar los esfuerzos en la búsqueda de supervivientes.