El ataque, que causó daños en infraestructuras energéticas y comerciales, se produce después de un acuerdo entre Estados Unidos y Rusia para el suministro de diésel.
El ejército ucraniano lanzó un ataque con drones contra la región de San Petersburgo, la segunda ciudad más grande de Rusia, durante la madrugada del domingo. El ataque, según fuentes oficiales rusas, causó daños en infraestructuras energéticas, comerciales y de transporte. Al menos una persona murió y cinco resultaron heridas.
Según fuentes rusas, se derribaron 1.015 drones ucranianos en el espacio aéreo de Rusia durante el fin de semana. Entre los objetivos alcanzados por los drones ucranianos se encuentran dos terminales petroleras, un centro de datos de la red social vKontakte, una instalación logística del gigante de comercio electrónico Ozon, un puente y una subestación eléctrica.
Este ataque se produce en un contexto de tensión geopolítica creciente entre Rusia y Ucrania, agravado por el acuerdo firmado recientemente entre Estados Unidos y Rusia para el suministro de diésel. El acuerdo ha generado críticas en Ucrania, que lo considera una señal de debilidad ante la agresión rusa.