Ex presidente se defiende en TV pero deja más preguntas que respuestas sobre el caso Plus Ultra
El expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, decidió romper su silencio tras ser imputado por el caso Plus Ultra. En una entrevista en el programa Mañaneros de RTVE, Zapatero negó haber intervenido en la inyección de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia y se desmarcó de cualquier implicación en una sociedad offshore o uso de sus hijas para ocultar ingresos. Sin embargo, cuando se le preguntó sobre las joyas valoradas en más de 1,3 millones de euros que encontraron en su despacho, Zapatero evitó aclarar detalles específicos, solo mencionando que se trata de un "regalo de cortesía". Aunque la comparecencia de Zapatero puede entenderse como una muestra de transparencia, también ha dejado más preguntas que respuestas, especialmente en el contexto de su imputación por tráfico de influencias y blanqueo de capitales.
En su primer comentario público tras la imputación, Zapatero reiteró sus declaraciones anteriores ante el juez, asegurando no haber participado en el rescate de Plus Ultra ni en la creación de una empresa offshore. Sin embargo, la falta de detalles sobre las joyas y otros aspectos del caso sigue generando incertidumbre. La decisión de comparecer en televisión puede ser vista como un intento de mostrar transparencia, pero también requiere que Zapatero ofrezca explicaciones más completas tanto ante el juez como ante la opinión pública.
Todo esto mientras Zapatero asegura estar preocupado por el perjuicio que su imputación está causando al PSOE y al Gobierno. En un giro ironico, el ex presidente se convierte en el lastre del que pretendía ser el baluarte de la transparencia, dejando en el aire más preguntas sobre su gestión y participación en este caso de corrupción.