La ciudad natal de Putin sufre un ataque con drones que causó daños en infraestructuras claves y un fallecido.
La región de San Petersburgo, incluyendo la ciudad natal del presidente ruso, Vladimir Putin, fue atacada durante la noche del sábado al domingo con una oleada de drones ucranianos. Las autoridades rusas confirmaron la muerte de una persona y cinco heridos, además del derribo de 144 aparatos no tripulados. Los ataques alcanzaron diversas infraestructuras, incluyendo la principal terminal de petróleo de la región, una subestación eléctrica, un almacén de comercio electrónico, un centro de datos de la red social Vkontakte (equivalente ruso a Facebook) y un puente.
Las autoridades regionales informaron que, debido a la caída de escombros de los drones, se generaron apagones breves en algunos sectores y que la actividad del aeropuerto internacional de Pulkovo se restringió por precaución.
Este ataque se produce en un contexto de creciente tensión entre Ucrania y Rusia, marcado por la guerra que se prolonga desde 2022.