El número de devoluciones forzosas de inmigrantes a Marruecos supera los 11.000, mientras Vox pide una línea dura con el vecino país.
En Ceuta, la crisis de inmigración ha alcanzado proporciones alarmantes. Según datos del ministro Torres, ya son 11.026 las personas devueltas a Marruecos, de las cuales 513 han sido expulsadas. Entre ellos, está Omar, un joven de 19 años que, según contaba a este diario, no veía futuro en su país natal y decidió cruzar a Ceuta el 28 de julio. Ahora, de vuelta en Marruecos, formaba parte de la lista de los 1.823 desalojados del asentamiento chabolista de El Trampolín. "Allí no tengo más oportunidades de crecer", explicaba. Mientras, el líder de Vox, Santiago Abascal, no ha dudado en pedir una línea dura con Marruecos, asegurando que "la amistad con Marruecos ahora no es posible". "Pedimos poco, que no nos invaden", asegura, refiriéndose a la percepción de vulnerabilidad que vive Ceuta. ¿Pero quién invita a quién a la amistad? Mientras, en Ceuta, el Iglú de Omar sigue en pie, un recordatorio visible de la situación que enfrenta esta pequeña ciudad.