El presidente del Tribunal Constitucional polaco y su vicepresidente fueron suspendidos por un mes, lo que desencadenó protestas y la intervención policial.
El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, interrumpió un viaje a Senegal para regresar a Varsovia ante la crisis política que vive el país. La Policía rodeó el Tribunal Constitucional en Varsovia después de que su presidente, Bogdan Święczkowski, y su vicepresidente, Bartłomiej Sochański, fueran suspendidos de sus funciones por un mes. La decisión fue tomada por la jueza Anna Korwin-Piotrowska, quien asumió la dirección del tribunal.
La oposición acusa al Gobierno del primer ministro Donald Tusk de realizar un golpe de Estado, mientras que el ejecutivo defiende que se trata de restaurar el Estado de derecho. El presidente Nawrocki considera que "se ha violado el orden constitucional" y ha solicitado al Gobierno que restablezca el orden jurídico. La situación se intensificó con la presencia de manifestantes del partido Ley y Justicia (PiS) a las puertas del tribunal, lo que llevó a la intervención policial para evitar enfrentamientos.