Dos jóvenes, miembros del grupo Jardun, fueron arrestados y enviados a prisión por posesión de información sobre miembros de las fuerzas de seguridad y planos de zulos de ETA.
El juez de la Audiencia Nacional Antonio Piña ha decretado el ingreso en prisión sin fianza de dos jóvenes, Aratz Bilbao y Malen Grunig, acusados de delitos terroristas. Ambos pertenecen al grupo Jardun, una escisión de la izquierda abertzale que se opone a la decisión de ETA de abandonar la violencia.
Durante un control de alcoholemia realizado el pasado 26 de septiembre en Eskoriatza (Gipuzkoa), los jóvenes fueron identificados junto a un ciudadano irlandés vinculado a grupos disidentes del IRA. En su posesión se encontraron datos personales de policías y guardias civiles destinados en Euskadi, la ubicación de un zulo que perteneció a ETA, el contenido del teléfono móvil de un policía nacional y planos de situación de zulos.
Además, se les encontraron dos teléfonos satelitales encriptados y fotografías "de entrenamiento para la perpetración de actos violentos o contra la paz pública".
El juez considera que existe riesgo de fuga y reiteración delictiva, ya que ambos tienen antecedentes policiales por "actos violentos" en otros países europeos.