El Tribunal Supremo ha aplicado la amnistía a Oriol Junqueras, Jordi Turull, Dolors Bassa y Raül Romeva, decisión que ha sido celebrada por Junts y ERC como una victoria, mientras que la oposición critica la falta de arrepentimiento y la posible repetición del intento independentista.
El auto dictado por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo declara extinguida la responsabilidad penal por el 1-O de los líderes condenados, tras la resolución del Tribunal Constitucional.
Para Junts y ERC, la amnistía es una victoria del independentismo que demuestra que el referéndum del 1-O no fue delito. Carles Puigdemont, líder de Junts, ha calificado la decisión como una "capitulación" del Supremo, mientras que otros líderes del procés se preparan para volver a ser candidatos en las próximas elecciones.
Sin embargo, la oposición ha criticado la decisión del Supremo, argumentando que no hay arrepentimiento por parte de los líderes independentistas y que la amnistía podría incentivar la repetición del intento separatista.
El choque entre el Tribunal Constitucional y el Supremo, con Cándido Conde-Pumpido y Manuel Marchena como protagonistas, ha añadido un nuevo capítulo a la polémica. Ambas instituciones se han reprochado mutuamente la interpretación de la ley de amnistía y el respeto a sus competencias.
La aplicación de la amnistía a los líderes del procés sigue generando reacciones encontradas en el panorama político español. La incertidumbre sobre el futuro del independentismo catalán y las tensiones entre las instituciones siguen siendo un tema de debate.