Protestos contra el alto coste de vida en Francia se saldan con la muerte de un policía atropellado y cientos de detenidos por violencia.
Francia vive un clima de tensión este sábado debido a las protestas contra el alto coste de vida que se han convertido en actos violentos en varias ciudades. Un policía de 22 años falleció en Nantes tras ser arrollado por un vehículo durante una persecución a dos sospechosos que habían dañado un coche gubernamental.
Las protestas, convocadas a través de redes sociales y apoyadas por exmilitantes de los 'chalecos amarillos', sindicatos y partidos de izquierdas, han movilizado a decenas de miles de personas en París y otras ciudades. Aunque muchas marchas se han desarrollado de forma pacífica, grupos encapuchados han protagonizado enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, saqueos y daños a edificios públicos y comercios.
Marsella, Lyon, París, Nantes y Lille han sido las ciudades más afectadas por los disturbios, que han dejado un saldo de más de 270 detenidos según datos provisionales del Ministerio del Interior francés.
El gobierno francés ha condenado la violencia y ha anunciado que tomará medidas para reprimir los disturbios.