* Miles de estudiantes y sindicalistas protestan contra el alza del costo de vida.
* Enfrentamientos con la policía dejan más de 400 detenidos.
* Emmanuel Macron condena la violencia y promete castigar a los responsables.
Francia se vio sacudida este sábado por una jornada de protestas masivas, con enfrentamientos violentos entre manifestantes y la policía. Miles de estudiantes, sindicatos y ex-participantes del movimiento "chalecos amarillos" se movilizaron en todo el país para protestar contra el alza del costo de vida, en particular el precio del combustible.
Las protestas, convocadas a través de redes sociales, se extendieron a ciudades como París, Marsella, Lyon, Nantes, Niza y Burdeos. Los enfrentamientos con las fuerzas del orden se caracterizaron por el uso de gases lacrimógenos, cañones de agua y granadas aturdidoras por parte de la policía, mientras que los manifestantes respondían con barricadas, incendios y lanzamiento de objetos.
El presidente Emmanuel Macron, desde Bruselas, condenó la violencia y prometió perseguir a los responsables de los disturbios. "No nos dejaremos intimidar", declaró el primer ministro Sébastien Lecornu, quien convocó a la célula interministerial de crisis para atender la situación.
Las protestas reflejan la creciente frustración de la población francesa con la inflación, la pérdida de poder adquisitivo y la situación económica. El gobierno francés se enfrenta ahora a un desafío político y social considerable, en un momento en el que la confianza en las instituciones es baja.