España lucha contra dos devastadores incendios, uno en Silla y otro en Las Peñas de Riglos, que han dejado 15.000 hectáreas calcinadas.
Este fin de semana, España se ha enfrentado a un verdadero desafío en materia de incendios forestales. Mientras uno de los fuegos se descontrolaba en Las Peñas de Riglos, otro azotaba una vivienda en Silla. En el primero, las autoridades han logrado contener el avance del incendio hacia los pueblos, salvando así las poblaciones y los dos monasterios de San Juan de la Peña, según ha informado el Gobierno de Aragón. Sin embargo, el despliegue del operativo ha sido masivo: más de 600 efectivos y 30 a 35 medios aéreos trabajan en la extinción del fuego, que ya ha arrasado más de 15.000 hectáreas. "Es una labor de muchos días seguidos", reconoce el consejero de Interior, Roberto Bermúdez de Castro, "pero los efectivos están haciendo un trabajo fantástico".
Por su parte, en Silla, el Consorcio Regional de Emergencias se encargó de combatir el incendio en una vivienda, un foco que, aunque menor en comparación con el de Las Peñas de Riglos, también requería una rápida y efectiva respuesta. Mientras tanto, en la zona de Riglos, la ardua labor de los bomberos y sus homólogos aéreos no ha cesado, demostrando una vez más la valentía y profesionalismo de estos héroes anónimos. Y es que, en estos momentos, la única cosa que no se está quemando en España es el espíritu de lucha contra las llamas.