Edificios históricos y centros comerciales han sido afectados por el fuego y los saqueos durante las manifestaciones contra el alto coste de vida.
Francia ha experimentado un nuevo día de protestas violentas, con manifestantes que se enfrentaron a la policía, incendiaron vehículos y saquearon tiendas. El Ayuntamiento de Limoges, un edificio histórico del siglo XIX, fue completamente destruido por un incendio provocado durante la jornada.
Las protestas, que comenzaron en respuesta al alto coste de la vida, se han intensificado en las últimas semanas, con manifestantes que exigen medidas para aliviar la presión económica sobre los hogares franceses.
Además del incendio en Limoges, se registraron incidentes violentos en otras ciudades, incluyendo París, Marsella y Lyon. Se reportaron saqueos en tiendas de deportes, con robos de artículos relacionados con el famoso futbolista Lionel Messi, y se produjeron daños a edificios públicos y comercios.
El presidente Emmanuel Macron condenó los actos violentos y prometió medidas para proteger a los ciudadanos y a las empresas. Las autoridades han hecho cientos de detenciones en respuesta a los disturbios.