El Atlético de Madrid se salva en la Champions League con un gol de la Araña, Julián Álvarez, luego de una expulsión y un primer tiempo para el olvido en Stuttgart.
El Atlético de Madrid vivió un partido de alto voltaje en Stuttgart, donde el talento de Julián Álvarez se convirtió en la clave para el rescate de un empate (1-1) en la Champions League. En un duelo que se complicó aún más con la expulsión de Hjulmand, el argentino Álvarez marcaría el gol del empate, el primero de su temporada, en una noche en la que el Atlético pareció estar más perdido que un ratón en una lata de atún.
Si bien el primer tiempo fue para olvidar, con los alemanes dominando la pelota y poniendo a prueba a Oblak en varias ocasiones, el Atlético mostró un gran nivel de entereza en la segunda parte. La expulsión de Hjulmand obligó a los de Simeone a recular y defenderse, pero fue la determinación de Álvarez y la valiosa contribución de Oblak, que se inventó una parada de cuento de hadas, lo que permitió al equipo rojiblanco mantenerse en el partido.
En un momento de mucha presión, el Atlético logró tres rechaces consecutivos que evitaron la caída en Stuttgart. Simeone, resoplando con fuerza, gritaba a sus pupilos en busca de una reacción más contundente, y fue en este contexto que la Araña se despierta, anotando el gol que permitió al equipo sumar un punto crucial en la fase liga de la Champions League. Aunque el empate no sea más que un bálsamo en el agujero de este equipo, la valentía de Julián Álvarez y la resistencia del conjunto rojiblanco en el MHP Arena son un recordatorio de que, en el fútbol, hasta el último minuto todo puede cambiar.