La capital se convierte en el epicentro de una gran movilización a favor del sistema público de pensiones. Miles de personas, entre ellas pensionistas y jóvenes, reclaman una subida del 6% para 2027 y denuncian la privatización.
En una mañana de octubre en Madrid, la calzada se llenó de miles de personas que se manifestaron en defensa del sistema público de pensiones. Según los organizadores, cerca de 50.000 personas acudieron a la marcha, mientras que la Delegación del Gobierno cifró el número en 25.000. Entre los asistentes, pensionistas de toda España, jóvenes y colectivos como el Sindicato de Inquilinas, que suman sus voces a la causa. "¡Las pensiones no se venden, las pensiones se defienden!", corearon los manifestantes, reflejando la tensión y la urgencia del momento.
Entre las principales reivindicaciones, destaca la petición de una revalorización del 6% de las pensiones para 2027, una subida que superaría la inflación actual del 4,9% según la Delegación del Gobierno. "El coste de la vida devora los ingresos de millones de personas", advirtió la Confederación de Sindicatos de Inquilinas, una de las organizaciones que participó en la marcha. Además, los manifestantes exigieron mejoras salariales y medidas para abordar la crisis de la vivienda, un tema que se ha vuelto central en el debate público.
La protesta, convocada por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (Coespe), se celebró a un mes de las generales del 29 de noviembre y en un momento de tensión política. La presencia de figuras de poder en el debate sobre las pensiones, y las contradicciones entre los diferentes partidos, no pasaron desapercibidas. "Cuando defendemos este sistema de pensiones, lo que hacemos es defender el futuro", comentó Encarna González, una de las portavoces de la Coordinadora Estatal en Defensa de las Pensiones Públicas (COESPE), antes de que la marcha partiera desde el Paseo del Prado. Un claro mensaje de unión y resistencia en un contexto electoral.