Ambos candidatos dieron un discurso más constructivo y moderado en el debate final, que se caracterizó por una "regla antiburla" para evitar las tácticas agresivas del anterior encuentro.
El debate final entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, candidatos a la presidencia de Brasil, se caracterizó por un tono más constructivo y moderado que en la primera ocasión. Ambos candidatos se enfrentaron en un encuentro crucial, a tan solo unos días de la segunda vuelta electoral que se celebrará este domingo.
El debate, transmitido a nivel nacional, incluyó una "regla antiburla" implementada por el equipo de Lula tras las acusaciones de mala fe y manipulación durante el primer debate. Esta regla buscaba evitar las tácticas agresivas y desinformativas que marcaron la anterior ocasión.
Lula se presentó como un candidato contundente pero más calmado, enfocándose en sus propuestas para combatir la pobreza, la desigualdad y la corrupción. Bolsonaro, por su parte, intentó cultivar una imagen más moderada, aunque mantuvo algunos de sus ataques al liderazgo de Lula y al Partido de los Trabajadores.
A pesar del tono más constructivo, el debate no estuvo exento de momentos tensos, especialmente cuando se abordaron temas como la economía y la seguridad pública.
Según los sondeos, la elección se encuentra en un empate técnico, con ambos candidatos obteniendo el 50% de los votos válidos. La segunda vuelta electoral promete ser muy reñida, con el futuro de Brasil en juego.