El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro se han medido en el último debate antes de la segunda vuelta de las elecciones este domingo.
Los dos candidatos se enfrentaron este viernes en un debate más constructivo que en la anterior ocasión, con un Lula contundente pero más calmado y un Bolsonaro que ha tratado de cultivar un perfil más moderado.
Se incluyó en el formato del debate una “regla antiburla”, pedida por la campaña de Lula después de que Bolsonaro se pasase el encuentro anterior atacando sin fundamento a su rival.
Este segundo cara a cara llega con el margen más estrecho de la campaña, según el último sondeo de Datafolha que sitúa a ambos candidatos en un empate exacto del 50% de los votos válidos.
El debate ha marcado momentos clave, como la mención por parte de Lula a la defensa de Flávio Bolsonaro al policía militar acusado del asesinato de una niña de cinco años.
Las redes sociales se han convertido en un terreno de disputa en la contienda electoral, con los seguidores de ambos candidatos compitiendo por difundir las imágenes más virales y los vídeos más vistos. La inteligencia artificial (IA) aporta un nuevo ingrediente: los deepfakes permiten fabricar interacciones entre los candidatos.