A pocos días del plazo para registrar coaliciones, las negociaciones entre Podemos y el Frente Amplio se encuentran estancadas, dejando la posibilidad de una candidatura única a la izquierda del PSOE en el aire.
Las tensiones entre Podemos y el Frente Amplio se agudizan mientras se acerca el plazo límite para registrar coaliciones electorales. A pesar de las conversaciones, las posiciones de ambas formaciones siguen distantes, con Podemos aferrado a su acuerdo con ERC y el Frente Amplio buscando una unidad a la izquierda del PSOE.
El pacto de Podemos con ERC, que incluye la integración de los morados en las listas republicanas en Cataluña a cambio del apoyo de Rufián a Irene Montero en el resto del país, ha generado controversia y ha dificultado la negociación con el Frente Amplio.
La exigencia de Podemos de primarias para el Frente Amplio, a diferencia del acuerdo con ERC, ha sido rechazada por los partidos que integran la coalición.
Ada Colau, candidata del Frente Amplio, ha mostrado su disposición a ceder la candidatura si esto generase más consenso, pero la negativa de Podemos a integrarse en la coalición pone en riesgo la posibilidad de una candidatura única a la izquierda del PSOE.
Mientras tanto, Irene Montero ha instado públicamente al Frente Amplio a sumarse al acuerdo con ERC, argumentando que este pacto representa el marco necesario para la unidad de la izquierda.
La situación actual deja abierta la posibilidad de que se presenten dos listas a la izquierda del PSOE en las elecciones del 29 de noviembre, lo que podría fragmentar el voto progresista y beneficiar a la derecha.