Los asesores de Moncloa intentan imponer el romance entre Pedro y Begoña como gancho electoral. Más información: Sánchez tapa la dimisión de Mínguez con una declaración de amor a Begoña, baile y frenesí de María Jesús Montero
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sorprendió a (casi) todos el sábado al iniciar su discurso en Fuenlabrada con una declaración de amor a Begoña Gómez, ante la plana mayor del partido. No fue un gesto casual ni improvisado. Los asesores de campaña habían decidido imponer un nuevo marco como gancho electoral, el romance entre Pedro y Begoña, para pasar página a los escándalos que asaltan al Gobierno. Y al instante, las cuentas oficiales del partido se lanzaron a publicar la foto del beso en redes, con lemas como "La fuerza del amor" o "El amor vencerá". El PSOE calca así la campaña a la Presidencia de Argentina de Cristina Fernández de Kirchner, de 2011. La fuerza que puede con todo. 🌹❤️
El acto, que se celebró en el Centro de Arte Tomás y Valiente de Fuenlabrada (Madrid), fue inusual. Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, que está a la espera de juicio por tráfico de influencias y malversación, no suele prodigarse en actos del partido y cuando lo ha hecho ha sido sin que fuera anunciada previamente su presencia. La última vez que hasta la fecha que había sido arropada en público por los suyos fue en el Congreso Federal de Sevilla de diciembre.
Sánchez, que ha sido criticado por la gestión de la crisis económica y por la corrupción en su gobierno, busca ahora un nuevo enfoque para su campaña electoral. El romance con Begoña podría ser una estrategia para humanizar su imagen y conectar con los votantes.
Sin embargo, algunos analistas creen que esta estrategia podría ser contraproducente. La corrupción es un tema muy sensible en España y los votantes podrían percibir esta campaña como una forma de distraer la atención de los problemas reales.