Héctor de Miguel lanza "La comedia nacional" para combatir la "oposición del Estado" a la libertad de expresión
3 fuentes
- Diario Sur centro-derecha (Vocento)
- El Correo centro-derecha (Vocento)
- Ideal centro-derecha (Vocento)
La directora francesa Marion Le Corroller ganó el premio a la mejor película por su "body horror" sobre la presión laboral, mientras que el terror se apoderaba del certamen catalán.
En una edición más de terror y fantasía, el Festival de Sitges ha otorgado el premio a la mejor película de su Sección Oficial Fantastic a "Sanguine", la ópera prima de la directora francesa Marion Le Corroller. Este "body horror" ha logrado conquistar a la audiencia con su retrato de la presión laboral, donde la protagonista, una médica residente en prácticas, no solo lucha contra las exigencias del hospital, sino que también ve cómo su cuerpo experimenta una transformación inquietante. Curiosamente, la propia Le Corroller ha explicado que su experiencia en el mundo de las finanzas, un entorno que describió como "terrorífico", fue la inspiración para esta historia de terror y agotamiento.
Además de "Sanguine", el Festival de Sitges también homenajeó a la directora indonesia Joko Anwar, que ganó el premio a la mejor dirección por "Ghost in the Cell", y "Wildwood" se llevó el favor del público. Aunque el certamen catalán no ha sido un terreno fácil para las mujeres directoras, con "Sanguine" ya son seis las que han logrado el galardón tras Sally Potter, Jennifer Lynch, Karyn Kusama, Veronica Franz y Emilie Blichfeldt. El jurado, presidido por Giona A. Nazzaro, ha reconocido el valor de una cinta que, según sus propias palabras, "no es una simple historia de terror, sino un reflejo de la sociedad capitalista y de sus exigencias".
El premio a "Sanguine" se completa con una dotación de 20.000 euros, un incentivo que no ha dejado de ser un aliciente para la directora francesa, que asegura haber convertido su experiencia en el mundo financiero en una fábula sobre las presiones del sistema hospitalario. Sin duda, "Sanguine" ha dejado su huella en el Festival de Sitges, demostrando que el terror y el horror también pueden ser un lenguaje poderoso para abordar temas de relevancia social.