Vecinos de Santander se oponen a un macrocomplejo inmobiliario, mientras inquilinos se preguntan sobre el impacto del nuevo decreto de vivienda.
En Santander, el barrio de Rucandial se ha convertido en el epicentro de una protesta contra un proyecto inmobiliario que busca expropiar 35 viviendas para construir un macrocomplejo de 8.000 pisos, además de centros comerciales y una Ciudad de la Justicia. Los vecinos denuncian la pérdida de su barrio y la injusticia de la expropiación, señalando que "esto no es una expropiación para hacer una carretera ni un carril bici, esto es un negocio". El drama del anuncio se personifica en María Jesús, una mujer de 84 años que ha vivido en el barrio durante 57 años y se enfrentará a la posible pérdida de su hogar. Al mismo tiempo, el decreto de vivienda aprobado recientemente genera incertidumbre entre los inquilinos. Muchos se preguntan cómo les afectará la nueva normativa, especialmente aquellos que ven próximos el fin de sus contratos de alquiler. Preguntan si podrían solicitar prórrogas extraordinarias, cómo se manejarán los contratos existentes y qué implicaciones tendrá la nueva ley en su situación.