La ofensiva migratoria de Trump se intensifica en plena campaña electoral, mientras en España una exposición invita a reflexionar sobre la belleza y lo feo.
En una jornada de difícil digestión para la comunidad hispana de Estados Unidos, los operativos de inmigración del presidente Donald Trump han dejado más de un sabor amargo. El domingo 20 de septiembre, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tirotearon e hirieron de gravedad a Wilber Garcés, un venezolano en Austin, y persiguieron hasta la muerte a un guatemalteco residente en Michigan. La indignación se ha desatado en medio de un aumento en la intensidad de las campañas de deportación que podrían influir en las elecciones de noviembre. "Creemos que tiene que algo que ver con la cercanía de las elecciones", indica una fuente citada por The Daily Wire. ¿Un recordatorio de que en la política, la apariencia puede ser más importante que el sentido común?
Mientras tanto, en España, una exposición en el CCCB de Barcelona invita a reflexionar sobre la belleza y lo feo. La muestra "El culto a la belleza" presenta cuatrocientas obras que trazan una historia del poder y nuestra obsesión por la perfección estética. Juno Calypso, la fotógrafa británica de 37 años que protagoniza la muestra, nos sumerge en una naturaleza distópica que nos recuerda que, en este mundo obsesionado con la belleza, la fealdad está cada vez más alejada. ¿Una ironía sobre la dicotomía entre la imagen idealizada y la realidad cruda, o una simple mirada introspectiva a nuestra propia búsqueda de la felicidad a través del espejo? En cualquier caso, en este mundo, lo que no es bello es, al menos, un buen motivo para una reflexión.